La inseguridad, el flagelo que aqueja a los vecinos de Ramos y del distrito

El temor y el enojo son los sentimientos que invaden en los últimos meses a los vecinos de Ramos y de localidades aledañas, debido a que el nuevo año se inicio con un aumento de robos en todas sus modalidades.

La sensación de los que sufren el accionar delictivo de motochorros y ladrones, que en ocasiones ingresan a los domicilios y golpean a sus habitantes para quitarles sus pertenencias, es la desprotección en la que se encuentran y la falta de estrategias de prevención por parte de las autoridades correspondientes.

La escalada de robos movilizó, el 18 de febrero, a un grupo de trabajadores de aplicaciones de delivery que se manifestaron frente a la sede municipal para reclamar mayor seguridad ante los reiterados robos que sufren en los distintos barrios de Ramos Mejía.

Esa fue la última de sus manifestaciones públicas puesto que el año anterior efectuaron una serie de reclamos que concluyeron con el corte parcial de Avenida de Mayo y Belgrano por parte de los repartidores de Pedidos Ya.

La impotencia ante el robo de autos y de asaltos callejeros también generó la reacción de vecinos de Villa Luzuriaga, que durante la segunda semana de febrero organizaron varias jornadas de protesta que incluyeron un “alarmazo” barrial con movilización hacia el edificio de la Municipalidad matancera en reclamo de mayor presencia policial y de la implementación de medidas de seguridad.

La misma situación se vive en Lomas del Mirador, que al igual que los habitantes de los barrios que lo circundan denuncian de manera constante la sustracción de celulares, carteras y una serie de robos violentos, y que decidieron visibilizar su frustración al movilizarse, hace dos días, hasta la plaza Don Martín Miguel de Güemes, ubicada en la avenida Brigadier General Juan Manuel de Rosas y Panamá y cortar el tránsito para que el reclamo de seguridad no pase desapercibido.

En Ramos Mejía, en tanto, la escalada de robos a manos de motochorros se hace insostenible, por lo que un grupo de vecinos se concentraron el tres de marzo, en la esquina de las calles Argentina y Venezuela, para expresar su descontento bajo la consigna “Justicia y seguridad”.

Los robos se dan todos los días y las redes sociales son utilizadas para visibilizarlos, con la intención de avisarles al resto de los vecinos las zonas que son objeto de asaltos para que el resto de los pobladores tomen alguna medida preventiva para evitarlos.

No obstante, el año pasado el distrito vivió la misma inseguridad que está experimentando en estos últimos meses, por lo que creció la presión de los vecinos para que se implementen medidas de prevención, lo que provocó la reacción del intendente Fernando Espinoza que relanzó el Foro Municipal de Seguridad, un organismo previsto en la Ley provincial de 12.154, de 1998, que había sido creado en 2005, pero que en los últimos años había dejado de funcionar. El Foro, que es presidido por Espinoza, tiene la tarea articular acciones con la Policía de la Provincia, la Justicia y los foros de seguridad vecinales.

Además, se prevé que el nuevo Foro Municipal de Seguridad pase a integrar el Consejo Municipal de Seguridad de La Matanza, que Espinoza reactivó en agosto pasado, con la participación de concejales de todos los bloques, integrantes del Poder Judicial, la Defensoría del Pueblo local, autoridades de la Policía de la Provincia y Gendarmería Nacional, la Defensoría del Pueblo local y organizaciones de asistencia a las víctimas. Hasta ahora, solo hubo dos encuentros, y no se informaron si comenzaron a implementar acciones para desbaratar el accionar de los delincuentes.

Según estadísticas oficiales, en los primeros seis meses del año pasado, en el Departamento Judicial La Matanza se denunciaron 30.268 delitos, a un promedio de 166 casos por día, lo que explica la preocupación vecinal.

Los vecinos reclaman la presencia de patrulleros en las calles de la ciudad, a un mes del acto encabezado por el gobernador Axel Kicillof, frente a la sede municipal, en el que presentó 500 nuevos efectivos del Grupo Unidad Táctica de Operaciones Intensivas de la Policía Bonaerense e hizo entrega de 50 camionetas y 30 motos para reforzar el patrullaje en el distrito y, en el que el intendente Fernando Espinoza, sostuvo que a los vehículos aportados por la gobernación se les sumarán 300 nuevos patrulleros, 3.000 nuevos policías además de los 700 efectivos de Gendarmería asignados el año pasado.

Los anuncios realizados por las autoridades comunales y el lanzamiento de nuevos espacios destinados a la lucha contra la inseguridad no redundaron, en la práctica, en medidas de prevención de la seguridad y de protección vecinal efectivas, por lo que cabe preguntarse si fueron anuncios cosméticos debido a que la inseguridad se agrava a diario en las calles del distrito.


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