Convocan a una marcha en reclamo de mayor seguridad, para el viernes, en Ramos Mejía

El asesinato de Gabriel Almirón, el mecánico de 44 años de Rafael Castillo, que alertó a su vecino policía que lo estaban por asaltar y murió como consecuencia del fuego cruzado entre el sargento con los delincuentes, desencadenó un sentimiento de indignación e inseguridad creciente en el distrito.

Este suceso, junto a la sumatoria de hechos delictivos en todas sus modalidades que se suceden en cada una de las localidades de la comuna, se convirtieron en factores decisivos para que los integrantes de Vecinos en Alerta de La Matanza convoquen a una marcha para el viernes 30 de julio, a las 19:00 horas, en la intersección de las avenidas Rivadavia y de Mayo, en Ramos Mejía, bajo la consiga “Basta de inseguridad”.

El último sábado, y durante una hora y media, se registraron una serie de robos y actos vandálicos en las zonas de Ramos Mejía y Lomas del Mirador que crisparon los ánimos de las personas de estas localidades. Un ejemplo fue el asalto por parte de dos motochorros vestidos de delivery que, a mano armada, robaron a dos mujeres que estaban con una menor y luego a un hombre que llegaba a su vivienda de Lomas del Mirador, a quien le sustrajeron su vehículo.

Precisamente, ese mismo día, la joven llamada Antonella -que días atrás había sido golpeada por dos motochorros al querele arrebatar el celular en un intento infructuoso debido a la rápida aparición de un vecino- al ir de compras al supermercado de su barrio pudo escapar en el momento que se producía un robo, pero su hermana no corrió la misma suerte.

“Que ocurran estos hechos de manera reiterada es un indicador de cómo está la situación con relación a la inseguridad y estamos cerca de tener que lamentar la pérdida de otro vecino en Ramos Mejía”, aseguró el presidente del Observatorio de Seguridad de La Matanza, Daniel Bracamonte.

Todavía está en la memoria de la población la multitudinaria marcha protagonizada por los vecinos el 26 de marzo, que se congregaron en la zona céntrica de Ramos Mejía para exigir seguridad y justicia por el asesinato de la psicóloga María Rosa Daglio, que falleció producto del golpe contra la vereda cuando fue arrastrada por un motochorro.

A cuatro meses del traumático episodio se sucedieron anuncios desde el Ministerio de Seguridad provincial y desde el Municipio relacionados con la compra e instalación de cámaras de seguridad, con la entrega de patrulleros y motos para custodiar los barrios del extenso distrito. No obstante, los asaltos de motochorros y las acciones delictivas no mermaron en todo este tiempo.

“La situación está desmadrada, ya no se puede vivir así,  por eso es necesario que los vecinos salgan a la calle a decir basta”, sostuvo Bracamonte.


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