Los humedales, aliados contra el cambio climático, ocupan el 21,5% del territorio argentino

Los humedales, extensiones de terreno donde el agua es el elemento predominante y que se tornan esenciales para sostener los ecosistemas, ocupan unas 600.000 kilómetros cuadrados en la Argentina, el 21,5% del total de su territorio, aunque se hallan amenazados por los incendios y por los cambios en los usos del suelo, entre otros factores.

De acuerdo al último inventario de humedales, Argentina presenta 23 sitios Ramsar, es decir, aquellos humedales que se consideran de importancia internacional en el marco de la Convención sobre los Humedales, que abarcan una superficie total de 5.687.651 hectáreas.

La administración de estos sitios se encuentra, según corresponda, a cargo de las jurisdicciones provinciales, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o la Administración de Parques Nacionales, en el caso de las áreas naturales protegidas.

Entre los humedales más importantes del país se encuentran Península Valdés, en Chubut –declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO–; Laguna de los Pozuelos, en Jujuy; Palmar de Yatay, en Entre Ríos; Lagunas y Esteros del Iberá, en Corrientes.

También la Reserva Ecológica Costanera Sur de la ciudad de Buenos Aires, destacada por ser una reserva urbana, mientras el último sitio designado fue la Reserva Natural Villavicencio, en la provincia de Mendoza.

Los humedales son grandes filtros depuradores y reservorios de agua dulce, amortiguan los impactos de las lluvias y almacenan más carbono que ningún otro ecosistema, por eso son grandes aliados en la lucha contra el cambio climático.

Pueden encontrarse conformando grandes extensiones, en forma de paisajes de humedales, reconocidos y valorados por los múltiples servicios ecosistémicos que brindan y también como pequeños humedales ubicados en zonas áridas de gran importancia local como proveedores de agua dulce, forraje para fauna y ganado, hábitat de diversidad biológica, etc.

Especialistas afirman que el Delta del Paraná, perdió entre 1994 y 2011 más del 40% de los humedales por transformación de uso del suelo, como endicamientos (diques en los cauces de los ríos) para ganadería o deforestación”.

En tanto, en el Delta inferior, cerca de Buenos Aires, sobre todo en Tigre, “están los emprendimientos inmobiliarios que lo que hacen es transformar enteramente los humedales”, indicaron.

A nivel global, se calcula que los humedales cubren aproximadamente 12,1 millones de kilómetros cuadrados. Sin embargo, la Perspectiva Mundial sobre los Humedales estima que su extensión ha disminuido rápidamente, con pérdidas del 35 % desde 1970. 

Las principales presiones sobre los humedales se relacionan con cambios en el uso del suelo (urbanización, deforestación, rellenos, etc.), alteraciones en la dinámica del agua (por extracción, intercepción, desvíos, etc.), extracciones (pesca, maderas, pasturas, etc.), contaminación (agrícola, industrial y doméstica), introducción de especies exóticas invasoras y el cambio climático.