Las universidades del conurbano presentaron proyectos de investigación vinculados con la COVID 19

La UNAHUR fue sede de un encuentro organizado por el Consorcio CONUSUR, una red de instituciones del conurbano que trabajan en conjunto desde hace algunos años. Allí, se presentaron proyectos de investigación vinculados con la COVID-19 y se abordó el rol de la universidad pública en el territorio.

Por Nadia Luna – (Agencia TSS)

Si bien las universidades públicas siempre tuvieron un rol clave en el territorio en el que están insertas, tanto para atender necesidades de la población local como para generar desarrollos y servicios a nivel nacional, la pandemia remarcó y visibilizó la importancia de estas instituciones. Desde adaptar sus contenidos educativos al mundo virtual para que nadie se quede sin poder estudiar hasta desarrollar insumos científicos de alta tecnología, pasando por el despliegue de acciones como realizar ollas populares, relevar las necesidades del distrito y funcionar como sedes para la campaña de vacunación más grande de la historia, las funciones sociales que cumplen las universidades son numerosas, diversas e imprescindibles.

Sobre este rol se centró el encuentro “La universidad argentina frente a la pandemia: aportes y desafíos del conocimiento y los saberes científico tecnológicos” realizado este miércoles en el patio de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR). El evento fue organizado por autoridades de las siete universidades públicas que conforman el Consorcio “Colaboratorio Universitario de Ciencias, Artes, Tecnología, Innovación y Saberes del Sur” (CONUSUR), un laboratorio colaborativo dedicado al análisis y reflexión de la geopolítica mundial sobre las distintas formas de producción, gestión y difusión de los conocimientos en articulación con la sociedad.

“La pandemia materializó lo que las universidades hacemos y tenemos que hacer siempre, haya o no pandemia: estar de cara a la sociedad, pensando cómo ponernos al servicio de las necesidades de nuestro pueblo. Los proyectos que hoy presentamos son el fruto de haber transitado juntos los últimos años, que no fueron fáciles”, afirmó durante el encuentro Walter Wallach, vicerrector en ejercicio del Rectorado de la UNAHUR. Además de esta universidad, el CONUSUR está conformado por las universidades Arturo Jauretche (UNAJ), Avellaneda (UNDAV), Quilmes (UNQ), José C. Paz (UNPAZ), Moreno (UNM) y del Oeste (UNO).

La iniciativa nació en 2018, durante la Conferencia Regional de Educación Superior realizada en Córdoba. “Salvo Quilmes, que tiene 30 años de trayectoria, somos universidades jóvenes que aún no hemos desarrollado todo nuestro potencial. Por eso, nos pareció que una estructura de estas características era fundamental para intercambiar experiencias. Inicialmente, avanzamos con una diplomatura, armamos una revista y logramos convenios con distintas áreas del gobierno nacional y provincial. También estamos impulsando 20 proyectos de investigación, de aproximadamente un millón de pesos cada uno”, señalóErnesto Villanueva, rector de la UNAJ.

A continuación, investigadores de seis de las siete universidades presentaron brevemente sus proyectos de investigación e invitaron a los presentes a recorrer los stands para conocer más sobre ellos. Uno fue el de los medidores de dióxido de carbono desarrollados por la UNAHUR, dispositivos de bajo costo que indican cuándo es necesario ventilar un ambiente para reducir el riesgo de contagio de COVID-19. La idea la trajo el físico Jorge Aliaga, secretario de Planeamiento y Evaluación de la institución, a partir del desarrollo realizado por investigadores españoles liderados por José Luis Jimenez, del proyecto Aireamos.

“Vimos que se podían fabricar medidores de bajo costo, hicimos un prototipo y lo publicamos en internet para que cualquiera lo pudiera armar. La universidad mejoró el diseño y ya se han fabricado unos 2.500 medidores que se repartieron por convenios con municipios comoHurlingham, Morón, Marcos Paz y Trenque Lauquen, para usarlos en escuelas. Hasta hubo padres y docentes que tomaron el código y se pusieron a fabricar más”, contó Aliaga.

En el desarrollo, participaron investigadores y estudiantes de informática, ingeniería eléctrica, educación y diseño industrial. “Yo soy estudiante de Educación y aprendí a soldar”, le dijo a TSS Estela Franco, para dar cuenta de la diversidad de tareas que encararon a contrarreloj para poder repartir los aparatos lo antes posible. “Repartimos todo y estamos esperando que lleguen sensores de China para continuar produciendo. También estamos trabajando con los docentes para ver cómo convertimos esto en una oportunidad pedagógica, de modo que no solo sea un aparato en un rincón, sino que les sirva a los chicos para acercarse más a la ciencia y la tecnología, y a la universidad en sí”, agregó Franco.

Otro proyecto presentado en el encuentro fue el kit serológico multiespecie para SARS-CoV-2, desarrollado en la UNPAZ. Mediante la técnica ELISA, permite identificar la presencia de anticuerpos contra el virus tanto en humanos como en animales (de compañía y de producción). “Medir anticuerpos en animales tiene diversas aplicaciones. Por ejemplo, cuando probás una vacuna en las fases iniciales de desarrollo, podés evaluar la evolución de a partir de la presencia de anticuerpos en los ratones. También sirve para realizar un estudio epidemiológico de zoonosis y evaluar si los animales se contagian y cómo se transmite el virus”, explicó a TSS la investigadora Carla Rivero, integrante del equipo.

El kit viene con un recipiente que tiene numerosos pocillos, en los cuales se deposita la muestra diluida en una solución. Luego, se hace una incubación a 37°C durante media hora y se realizan cuatro pasos de lavado. Posteriormente, se agregan otras soluciones que permiten expresar el resultado. Si hay anticuerpos en la muestra, se pegarán a la proteína recombinante diseñada por los investigadores (que simula ser una parte del virus) y se teñirá de color amarillo.

El proyecto es liderado por la investigadora Leticia Bentancor y también contó con el trabajo de investigadores de la UBA, el INTA y el CONICET. “Ya está aprobado por la ANMAT y realizamos la transferencia a Laboratorios Chaqueños. Actualmente, están en proceso los primeros lotes productivos. Al ser producción pública, nuestro objetivo principal es que sea usado en hospitales y centros públicos de salud, pero también puede hacerse luego una transferencia a instituciones privadas”, indicó Rivero.

En el stand de la UNM, un equipo de investigadoras presentó un proyecto para la elaboración de un sistema de información que permita identificar y dar seguimiento a las capacidades de respuesta y organización de los colectivos sociales vulnerables del municipio de Moreno durante la pandemia. “Trabajamos con 92 barrios populares dentro del territorio. Nuestra intención es aportar información que permita generar políticas públicas más específicas para resolver las situaciones críticas que atraviesan estos colectivos en el contexto de pandemia”, explicó Marina Abruzzini, codirectora del proyecto.

a iniciativa, liderada por la investigadora María Beatriz Arias, consistió en realizar grupos focales y entrevistas con referentes de los diversos colectivos para conocer sus capacidades organizativas. “Les preguntamos a los vecinos cuáles eran las necesidades que se habían puesto más en emergencia y surgieron cosas como la asistencia alimentaria, el trabajo, el acceso a la virtualidad y a una atención médica de calidad”, contó la trabajadora social Mónica Miglino. “Conocer y categorizar estos aspectos posibilita dar una respuesta diferenciada para cada tipología que identificamos en el territorio”, agregó Miriam Okroglic.

De esta manera, el sistema se compone de un conjunto de capas de información para dimensionar qué niveles de organización aparecen, qué sinergias hay entre los colectivos y cómo se pueden mejorar esas fortalezas y paliar las debilidades con estrategias de política pública. “Es un sistema dinámico que se sigue actualizando para pensar estrategias de intervención en una situación de emergencia. El proyecto terminó hace un mes y medio, así que ahora estamos pensando en transferir y en hacer una devolución a las organizaciones”, indicó Victoria Sverdlick, otra integrante del equipo.

También presentaron proyectos las universidades de Quilmes, Oeste y UNDAV. Para finalizar el encuentro, el secretario de Políticas Universitarias, Oscar Alpa, afirmó: “La pandemia nos dio una oportunidad a las universidades públicas. La mayoría tuvimos las inscriptos y más egresados. Algunos nos plantean el tema de la presencialidad pero, aún desde la virtualidad, estuvimos siempre abiertas. Los investigadores que presentaron hoy sus proyectos estaban ahí, trabajando, y también mejoramos el vínculo con el territorio. Si la pandemia dejó algo concreto es la función de nuestras universidades en la sociedad”.


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