Hace 165 años nacía San Justo

Por Adolfo Correa, Centro de Estudios Históricos de La Matanza (C.E.H.LA.M.).

Hace casi 170 años, pleno siglo XIX, comenzaban las gestiones para la creación de una ciudad cabecera como asiento de las autoridades para el distrito de La Matanza, como así también la erección de una parroquia con la que no contaba, debiendo concurrir para los actos religiosos a la parroquia del Morón.

Llegado el año de 1856 todo estaba aún en veremos, hasta que a mediados de ese año se presentan los herederos de don Justo Villegas- fallecido en 1850- con un generoso ofrecimiento de tierras en carácter de donación para la fundación del pueblo en cuestión. Las alternativas eran pocas y caras, así es que el Superior Gobierno de la provincia de Buenos Aires decide aceptar la donación de la esposa e hijos de don Justo y se decide fundar en el espacio actual la ciudad de San Justo.

El ofrecimiento incluía parcelas para plaza central y a sus cuatro lados tierras para edificio municipal, parroquia, escuelas de varones y escuela de niñas, como así también parcelas para cementerio y un mercado de frutos. Luego para acelerar la creación del pueblo se ofrecieron solares a familias beneméritas con la condición de que hicieran buenas viviendas con nobles materiales en unos plazos determinados

En correspondencia fechada el 26 de Diciembre de 1856 dirigida al Superior Gobierno de la provincia de Buenos Aires, el Juez de Paz del Partido, don José Silveyra expresa:  “Después de leída el acta y demás documentos fue aquella firmada por mí, fundadores de dicho pueblo y señores que en aquel momento estaban presentes, la cual se colocó en una caja de plomo y depositada en su correspondiente piedra que designaba el nombre que llevaba el pueblo de San Justo, cuya copia de acta me permito adjuntar a V.E. para su conocimiento”.

Pocos días más tarde, el día 2 de enero de 1857, el Dr. Vélez Sarsfield acusaba recibo de la nota y así nacía oficialmente el pueblo de San Justo un 25 de diciembre de 1856.

Al año siguiente, en 1858, el agrimensor Melchor Romero realiza el trazado del nuevo pueblo, 48 manzanas rodeadas de cuatro amplias avenidas, todo a poco menos de seis cuadras del Camino Real a Cañuelas, (hoy Ruta Nacional N°3), ese mismo año comienza el funcionamiento de una humilde capilla que cuatro años después sería la Parroquia de San Justo y Pastor, hoy Catedral de San Justo.

Así fueron esos humildes comienzos, hace justamente 165 años de la ciudad cabecera de este distrito de La Matanza, hoy una potencia industrial y comercial, con sus más de dos millones de habitantes, destino de hombres y mujeres de todo el país, junto a inmigrantes de todas partes del mundo, que encontraron aquí su lugar en el mundo y que llegaban aquí, lastimados por guerras y persecuciones y que llegaban por fin a un sitio donde serían protagonistas de lo que aquí estaba por suceder.


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