La Justicia dejó en suspenso, temporalmente, la orden de desalojo contra los trabajadores de La Nirva

Los trabajadores organizados en cooperativa de la fábrica de alfajores La Nirva resisten los intentos del dueño por recuperar el edificio, en tal sentido, lograron dar un nuevo paso en su lucha debido a que la Justicia hizo lugar a la apelación presentada por los obreros que dejó en suspenso de manera temporal la orden de desalojo.

La medida judicial “no quita que en cualquier momento pueda llegar el desalojo inminente, porque es una suspensión sin fecha, no hay nada firme. Sabemos que ante una firma de un juez nos pueden desalojar”, sostuvo Paula Rojas, tesorera de la cooperativa que está cargo actualmente de la fábrica y excandidata a concejala de La Matanza por el Nuevo MAS.

El responsable del área de empresas recuperadas del Instituto Nacional de Economía Social y Asociativismo (INAES), Francisco Martínez, aseguró que “lo que están transitando los compañeros de La Nirva es lo que enfrentan todas las empresas recuperadas al comienzo”.

“Es todo muy subjetivo. Hay un gris en las miradas judiciales y están avanzando sobre los procesos de recuperación de fábricas”, explicó Martínez a Télam respecto al proceso que deben atravesar, ya que, “al no tener la titularidad de la empresa”, los trabajadores “compiten en condiciones de desigualdad”, agregó.

Si bien rescató que la situación no es la misma que hace algunos años porque, recordó, “ahora ya son más de 450 fábricas y empresas recuperadas en todo el país”, sostuvo que “no hay una solución de fondo porque hay generar leyes de protección definitiva de las empresas recuperadas o pensar una ley de para trabajadores cooperativistas”.

Los trabajadores de la fábrica de alfajores ubicada en Lomas del Mirador, resisten con actividades en la calle más el apoyo de vecinos, agrupaciones sociales y partidos políticos de izquierda, aunque saben que el desalojo puede ocurrir en cualquier momento.

El jueves 30 de diciembre, último día hábil del 2021, los cooperativistas de La Nirva se enteraron de que el juez nacional Fernando D’Alessandro había dado lugar al desalojo de la fábrica, planteado por el propietario, Matías Pérez Paradiso.

Casi dos años antes, en el comienzo de la pandemia, con seis meses sin cobrar y lo que denunciaron como paulatino vaciamiento de la firma, los 54 trabajadores hicieron guardias frente a la fábrica, fueron a la Municipalidad de La Matanza y al Ministerio de Trabajo en busca de una solución ante la ausencia total del dueño, de sus salarios y de cualquier forma de trabajo.

Lograron entrar a la planta donde producían los alfajores que hoy les ayudan a mantener a sus familias y descubrieron una nueva forma de organización laboral en cooperativa, hasta que a fin de 2021 llegó una orden de desalojo del edificio.

El intento de desalojo de los cooperativistas de La Nirva “se suma a lo que sufrieron las compañeras de Nueva Generación en Wilde, que fueron desalojadas muy violentamente y despojadas de sus herramientas de trabajo”, destacó Francisco Martínez.

“Están avanzando sobre las empresas recuperadas; no solamente tenemos el caso de La Nirva; están Multiback en San Martin, Gotan en Burzaco. Todas empresas nuevas que tienen menos de dos años de vida como cooperativa y hay que trabajar muy fuerte judicialmente hasta que se dé una solución política”, añadió.


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