Ramos Mejía sur acechada por los robos y las entraderas

Los relatos vinculados con los diferentes tipos de delitos que padecen los vecinos de Ramos Mejía, y localidades aledañas se repiten día tras día, y es que los malvivientes no dan tregua.

Desde los primeros días de enero, los vecinos de Ramos Mejía sur intensificaron la vigilancia de sus calles mediante un exhaustivo control de las cámaras de seguridad junto con el intercambio de mensajes a través de los diversos grupos de WhatsApp ante cualquier movimiento sospechoso. Es así que detectaron la presencia de dos autos de color blanco que durante la madrugada realizan vigilancia para monitorear los movimientos en los vecindarios.

Desde hace alrededor de 10 días los vecinos reportaron a las autoridades de la Comisaría 1era de San Justo, con jurisdicción en una amplia franja de Ramos Mejía sur conocida como cuadrícula 17, la circulación reiterada de dos autos de color blanco que recorren el interior de los barrios y que, al parecer, estuvieron vinculados con algunos sucesos delictivos ocurridos en la zona céntrica de la ciudad.

Autos captados por las cámaras vecinales haciendo inteligencia durante la madrugada.

En la zona comprendida por las calles Brandsen, Florencio Varela, Berón de Astrada y Argentina, entre el jueves y el domingo pasado hubo dos entraderas, aunque sin consecuencias para las propietarias. En el primer intento, una mujer que se encontraba dentro de la casa escuchó ruidos en la parte de atrás de su vivienda y comenzó a gritar, lo que obligó a los delincuentes a escapar. En la otra entradera, cuando el delincuente quiso ingresar a la propiedad se disparó la alarma de la casa que actuó como elemento disuasivo por lo que el malviviente huyó.

Uno de los vecinos del barrio aseguró que los intentos de robo son constantes en la zona, además, “hay muchos coches parados en las puertas de algunos hogares en la madrugada que hacen inteligencia, porque da a casualidad que las dos casas en las que quisieron ingresar viven mujeres solas”.

La cantidad de delitos registrados a partir de los últimos días de diciembre, luego del despliegue hacia los balnearios bonaerenses de 17.000 efectivos que integran el Operativo Sol, también se traslada a otras zonas de la ciudad. El domingo a la medianoche sobre la calle Suipacha entre Medrano y Lamadrid, dos individuos intentaron robar las ruedas de un vehículo, pero fueron detectados por los vecinos que pudieron evitar su sustracción y avisaron a la policía.

El pasado jueves, entre Conesa y Pringles, a una mujer le robaron la moto al momento de llegar a su casa. Delitos como estos son sólo una muestra de lo que viven a diario los vecinos de Ramos Mejía, lo que incide en el ánimo de la comunidad que a través de reuniones barriales y mediante las redes sociales expresan su hartazgo ante la creciente inseguridad con el consecuente reclamo de medidas de mayor dureza para contener la delincuencia.