Florencia Raggi y un personaje multifacético para la entretenida comedia negra “Noche Americana”

Florencia Raggi protagoniza “Noche Americana”, una comedia negra que se estrena hoy y en la que interpreta a una diva hiper exitosa, pero que trae sobre sus espaldas una tumultuosa carga con su hija y marido que intenta alivianar en una noche en un hotel de Roma, en el que todo se empieza a complicar.

“Al personaje le entré por el lado de la verdad. Era un papel en el que tenía la posibilidad de abordar distintos matices. A ella le pasa de todo. A veces hay propuestas de un solo color y acá había mucho atractivo en los matices del personaje. Lo vi como un desafío”, planteó Raggi a Télam desde su casa en Uruguay, sobre la cinta de Alejandro Bazzano.

“Sabia que Alejandro había dirigido capítulos de ‘La casa de papel’, pero lo que más me gustó fue ‘Inés de alma mía’, en Chile. Sabía que se había hecho en muy poco tiempo, y el director de fotografía había logrado una realización de época fabulosa. Había calidad en la propuesta”.

Michelle (Raggi) se encuentra varada en el aeropuerto de Roma, perseguida por las miradas de los “cholulos” que buscan una foto. Entre ellos se encuentra Iván, un joven músico que, inmaduro, se acaba de separar de su novia alemana. Al comienzo, el rechazo de Michelle es tajante, pero con el correr de las horas, los personajes, por diferentes motivos, se empiezan a acercar.

Lo que en un comienzo pareciera ser una comedia romántica, con la aparición del marido de Michelle, su hija y un bizarro doble de Michael Jackson, va tomando un sórdido giro hacia la comedia negra con el policial como excusa. “Ese era el objetivo. Una comedia negra en el que se empiece a embrollar todo. A abordar distintos géneros, que se pude resumir en eso. Deja un sinsabor, que nos reímos de lo que pasa. Salvando las distancias, es como (la película surcoreana de Bong Joon Ho) ‘Parasite: Parásitos’, como decía Alejandro, que empieza en un género que mucho no se entiende”.

La propuesta del realizador cubano-uruguayo le llegó a Raggi “en plena pandemia, con todo frenado, y eso fue un regalo del cielo”. Lo que más le atrajo de su papel, explicó, era la verdad con la que había que afrontar a su personaje.

“No me quiero poner solemne, no es la idea de nadie, pero claramente uno puede ver una reflexión sobre la fama y qué se puede hacer dentro de la fama. Y algunos. No quiero ponerlo como eslogan. Se trata de una película de entretenimiento, eso es así, y súper importante, pero con contenido”, acotó.

¿Cómo pensaste entrarle a tu personaje, teniendo en cuenta las múltiples facetas que tiene?

Florencia Raggi: El lado de la verdad es por donde entré. A veces uno lo ve como comedia, pero siempre es verdad. La comedia es en serio. Todo tiene que ser verdadero. Es la posibilidad de abordarlo en detalle durante toda la película. Debía haber empatía y precisión. Cuando hay claridad, me sucede que al hacer lo que sea, me creo ser esa persona.

Hay una escena que es crucial para tu personaje en el que también se aborda la traición desde diferentes ópticas.

Es verdad, la traición está. La escena de ese conflicto no es el central. La película parece una comedia romántica, pero pega giros. No diría que eso es lo central, porque creo que después se muestra que lo central es otra cosa. En lo personal, esa escena es fundante. Sin eso, no se puede contar lo que es esta persona.

Ponen como lo más importante algo que parecería no serlo en medio del drama que vive Michelle.

Sí, hay valoraciones. Para el personaje parecería que sí, pero para mí, Florencia, si tengo que tener una valoración, lo que sucede después no es lo más importante, sino la historia que está atravesando con su hija. Pero eso depende de cada uno. Yo, como espectadora, analizo que lo del final no era tan importante como lo anterior.

La película lleva a reírse de situaciones que, si se las piensan, no son para nada graciosas, sino todo lo contrario.

Hay un objetivo de que sea comedia. Desde la pura verdad, nadie se hace el gracioso, hay mucha verdad en lo que hacen los personajes. Después cada uno se ríe, y eso es subjetivo.

¿Por qué creés que sucede?

Yo creo que, cuando uno puede abordar la verdad, cuando puede comprender los matices, podés comprenderlos. Después, uno tiene su juicio de valor, pero todos los personajes son muy humanos. Después vemos quién te cae mejor. Eso es lo lindo de la película.