El Gobierno matancero ya no tiene motivos para impedir el funcionamiento pleno de la Región Descentralizada en Ramos Mejía

El 20 de marzo de 2022 se cumplió el segundo año del cierre de la oficina para tramitar los registros de conducir en la sede de la Región Descentralizada Noroeste de Ramos Mejía y aún no se volvió a habilitar. Las razones esgrimidas por las autoridades del Municipio de La Matanza están vinculadas al cumplimiento del distanciamiento social.

Sin embargo, El Ministerio de Salud de la Nación oficializó a principios de este mes el fin del distanciamiento social de dos metros, instaurado como medida de prevención desde el comienzo de la pandemia de coronavirus.

La medida deja sin excusas al municipio para reestablecer el funcionamiento pleno de la Región Descentralizada que autorizó la realización de tareas parciales.

Además, el Gobierno nacional estableció el 1° de mayo como fecha límite para disponer el retorno de los trabajadores de la administración pública a la presencialidad, después de la serie de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) que dispusieron la modalidad remota a causa de la pandemia de coronavirus.

Sin bien la disposición implica una obligación para el retorno de las tareas presenciales en los ámbitos laborales vinculados con la administración pública nacional, deja sin motivos válidos a las autoridades de los distintos municipios bonaerenses para impedir el retorno a las tareas de sus empleados en la totalidad de las dependencias.

En tal sentido, la secretaria de Gestión y Empleo Público, Ana Gabriela Castellani, aseguró que la resolución “no es un capricho” sino que es parte de las nuevas recomendaciones que estableció el Consejo Federal de Salud y que refrendó en una resolución el Ministerio de Salud.

La Región Descentralizada Nororeste con sede en Ramos Mejía no fue incluida en la apertura total y flexibilización de las actividades impulsadas desde la Municipalidad de La Matanza, lo que genera malestar y provoca inconvenientes en los vecinos de Ramos Mejía, especialmente, por la imposibilidad de tramitar el registro de conducir.

La falta de respuesta por parte de las autoridades locales resulta incomprensible, más aún ante las recomendaciones del gobierno nacional: “Los cuidados en esta nueva etapa se establecen con ventilación simple y no cruzada, con uso de barbijo y con eliminación de la obligatoriedad de dejar dos metros de distancia entre los puestos de trabajo. Así que ya estamos en condiciones de hacer una vuelta a la presencialidad completa en todos los edificios”, según explicó Castellani.

Los vecinos de Ramos Mejía realizaron reclamos reiterados desde diciembre del año pasado y, en los últimos días, impulsaron una sentada frente a la sede de la Región Descentralizada. Sin embargo, el Municipio continúa si escuchar los pedidos de los ciudadanos y elige el silencio como toda respuesta.