Ramos Mejía: Podrían detener a otros policías de la Comisaría 9° de Lomas del Millón por extorsión

La detención del titular de la comisaría 9na. de Lomas de Millón, subcomisario Nazareno Barragán, puede significar el comienzo de una serie de revelaciones sobre el accionar corrupto de miembros de la fuerza que prestan servicio en la estación policial de la calle Gral. Acha.

La Justicia analiza las actas, libros de guardia y documentación secuestrada en la Comisaría durante el procedimiento de detención de Barragán, en busca de pruebas debido a que sospechan que personal policial cercano al subcomisario estaría involucrado.

“Creemos que el subcomisario no actuó solo, podría haber más personal policial detenido en las próximas horas”, advirtieron los investigadores.

El procedimiento realizado el último miércoles, que derivó en la detención del subcomisario es un duro golpe para la credibilidad de los miembros de la fuerza, principalmente por los hechos de creciente inseguridad que sufren los vecinos de Ramos Mejía y que, justamente, se visibilizaron con la marcha efectuada el viernes pasado en la que pidieron justicia por la muerte del kiosquero Roberto Sabo.

En tanto, el subcomisario Barragán fue imputado por los delitos de “exacciones ilegales y secuestro extorsivo agravado” y quedó detenido en la sede del Departamento Antisecuestros de la PFA, en el barrio de Palermo, pero luego fue trasladado a Morón, donde fue indagado por el fiscal Basso.

Asimismo, la Auditoría General de Asuntos Internos de la Policía de la provincia de Buenos Aires inició una investigación interna sobre el caso y actúan en colaboración con la justicia federal.

Barragán fue detenido el último miércoles por integrantes de la brigada del Departamento Investigación de Secuestros Extorsivos de la Policía Federal (PFA) y personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) y del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de La Matanza y quedó imputado por secuestro extorsivo, acusado de haberles exigido 100.000 pesos a dos hombres que habían sido detenidos con droga a cambio de su libertad.

La maniobra implementada por el subcomisario quedó expuesta luego de que dos hombres fueron detenidos en la calle con cigarrillos de marihuana y llevados trasladados a la comisaría de Lomas de Millón en un procedimiento que incluso quedó escrito en un acta policial, pero que no fue comunicado a ninguna autoridad judicial.

“El problema surgió cuando ya en la dependencia, el subcomisario se entrevistó con ellos y les exigió dinero para poder liberarlos. Cien mil pesos es lo que quería y estos muchachos empiezan a llamar a varios conocidos para hacer la vaquita”, según uno de los investigadores judiciales.

Uno de los amigos de los detenidos fue a la comisaría 2da. de Ramos Mejía para denunciar que habían sido secuestrados, lo que obligó a la implementación del protocolo, por lo que desde esa dependencia dieron aviso al fiscal Sebastián Basso.

De acuerdo con la información suministrada por la agencia Télam, alrededor de las 22 de miércoles, tras haber permanecido siete horas detenidos y sin que se haya concretado ningún pago, los dos hombres fueron liberados de la comisaría. “Se quedaron sin tiempo. Los policías tuvieron que liberarlos porque esta gente no tenía forma de juntar los 100.000 pesos que les exigían”, afirmó la fuente judicial consultada.

Así fue como los detectives de la DDI de La Matanza se contactaron con las víctimas y tras tomarles declaración se dieron cuenta de que no habían sido capturadas por una banda de secuestradores, sino que habían estado en una comisaría y que el que los extorsionaba era el subcomisario.