Daniel Ponce, excombatiente continental de Malvinas: “Me hicieron creer que no había participado en la Guerra”

Por Lucas Gaya

Daniel Ponce es un excombatiente de Malvinas que defendió al país en el Litoral Marítimo Patagónico (Comodoro Rivadavia) durante el conflicto bélico contra el Reino Unido. Por un decreto firmado en 1988 por el expresidente Raúl Alfonsín dejó de ser reconocido -al igual que el resto de sus camaradas- como Veterano de Guerra, privándolo de los beneficios económicos y de la distinción moral por haber participado de esa Guerra.

Ponce es bonaerense, pero vive en Salta hace 25 años. Así como él hay otros 9.000 soldados pertenecientes al Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (el batallón no homologado) que no son reconocidos por el Estado por su participación en el conflicto armado, aunque sigue peleando por, algún día, obtener su merecida recompensa.

¿Cuál es el origen de esta problemática?

En 1988, Alfonsín corrió el límite de quién es Veterano de Guerra y quién no por una cuestión presupuestaria. En ese momento, eran 11.000 y, en la actualidad, hay 25.000. Faltaríamos nosotros nomás: los colimbas que estuvimos en todo el litoral marítimo (en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur). Pero es una cuestión política, porque cuando presentamos el proyecto en 2018 en la Cámara de Diputados de la Nación quedó en la nada. En 2021 tuvimos que presentarlo de vuelta debido a que perdió estado parlamentario. Para ser reconocidos, necesitamos el certificado de Veteranos de Guerra actualizado. Si lo vamos a pedir ahora no nos dan. Tenemos que esperar a que salga una Ley en el Congreso o ganar un juicio.

¿Cuál fue tu reacción al enterarte de que no eras más reconocido como Veterano?

Hay que situarse en ese tiempo, era todo un descalabro, un limbo. Nadie sabía bien nada. No hubo tiempo de protestar, por eso se hicieron los juicios. Nosotros salimos con la mentalidad de que, en ese momento, no iba a haber leyes ni nada. Entonces, si bien volvíamos de un conflicto, dejaron por sentado de manera muy clara entre quienes estuvieron en Malvinas y los que quedaron en el Teatro de Operaciones. En mi caso particular, vivía en Buenos Aires y me desentendí del asunto. Tanto es así que yo terminé el servicio militar en abril de 1983 y al otro día ya estaba trabajando: como que atrás no pasó nada. No hice ese duelo que muchos hicieron. Mi cabeza hizo un clic directamente y me enfoqué en otra cosa. Nunca más me puse a investigar ni nada, pero en otras provincias, sé que con el tiempo les dieron contención y trabajo estatal a los Veteranos. Hay un caso de un ex Combatiente de la Rioja que, en 1988, había iniciado los trámites para adquirir una vivienda -gracias a las pensiones que le correspondían- y cuando tuvo que presentar los papeles en 1989 le negaron la petición. No lo reconocían como Veterano porque no reunía las condiciones establecidas en el Decreto 509/88. Mirá cómo es este país que un decreto pudo más que una ley, que encima sigue vigente. A partir de ahí, se armó todo el lío. Hubo gente que hizo juicio y se ganaron varios, otros quedaron en el camino. Ahora estamos con esta lucha del proyecto.

 ¿Y desde cuándo estás involucrado en este proyecto de “re-reconocimiento”?

Con este asunto del Internet y de la conectividad empecé a investigar e involucrarme más desde el 2006 en adelante. Antes, ni siquiera tocaba el tema. Como que hubo una laguna en el medio. Realmente, me hicieron creer que yo no era nada, que en ningún lado estuve. Con el tiempo, me enteré de que estábamos dentro de las leyes.

¿Cómo sigue el curso del reclamo?

Este año tenemos que seguir reclutando diputados, convenciéndolos con las pruebas que tenemos para que con su firma acompañen el proyecto. Hay que esperar a que lo presente alguien del oficialismo actual. Es toda una cuestión política. Algo parecido pasó con la entrega de medallas a los excombatientes, que están en el Congreso Nacional y sólo fueron repartidas en un 40%, porque se cortó por algún motivo de intereses, ya que no suponen ningún gasto para el Estado.

Igualmente, tenés una mirada muy particular acerca de la “utilidad” de estos beneficios y pensiones por los cuales reclaman

Si bien es cierto que con otros exsoldados estamos haciendo los trámites para que nos reconozcan, entre otras cosas, la asistencia gratuita en el PAMI, este programa tiene a su disposición mucha plata que yo se la dejaría a los jubilados que la están pasando mal y cobran miserias. La mayoría de los Veteranos consiguió un trabajo en el Estado y se pueden pagar una obra social. Yo no sé qué tanto usan el PAMI. Además, aparte de todo lo que ya cobraron, quieren percibir lo que les corresponde desde 1982 a 1989. Y otra cosa que estaban pidiendo es que las pensiones pasen directamente a los hijos, como está estipulado con las viudas y discapacitados. Pero la Ley es clara. Una vez que no están ellos, se corta.