El asesino del kiosquero Roberto Sabo será juzgado a fines de agosto

El asesino del kiosquero Roberto Sabo será juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 del Departamento Judicial de La Matanza, integrado por los magistrados Diego Burgueño, Arturo Gavier y Lucila Pacheco, a partir del 23 agosto, según manifestaron fuentes judiciales.

El imputado Leandro Daniel Suárez, de 30 años y con antecedentes penales, será juzgado ocho meses después de cometer el asesinato de Roberto a plena luz del día mientras trabajaba en su kiosco de Avenida de Mayo, a metros de Alvarado.

Nicolás, el hijo mayor de Roberto, expresó que la familia espera que al responsable del crimen lo sentencien a cadena perpetua. Además, atribuyó la rapidez con la que actuó la Justicia a la presión mediática que tuvo el caso.

Suárez, que estuvo seis años preso por cometer dos robos recuperó su libertad en agosto de 2022, pero el encierro no sirvió para su resocialización, debido a que siguió con sus actividades delictivas.

El domingo 7 de noviembre de 2021 Suárez y su cómplice adolescente de 15 años ingresaron al kiosco de Avenida de Mayo al 800 con la intención manifiesta de robo y asesinaron a Roberto Sabo, de 45 años, de cuatro disparos a quemarropa. La Policía pudo detener a en la Avenida Rivadavia a ambos delincuentes que “trabajaban” de arrebatadores, no sólo de bienes materiales, sino de vidas ajenas.

 

El asesinato provocó la conmoción inmediata de la comunidad ramense que se movilizó hasta el local y, días más tarde, se congregó para marchar hacia la Comisaría Segunda de Ramos Mejía, lo que fue impedido por un inusitado despliegue policial efectuado sobre Avenida de Mayo.

La muerte de Sabo adquirió trascendencia nacional por lo que los medios capitalinos realizaron una amplia cobertura de lo sucedido, incluida la masiva manifestación de los vecinos de Ramos Mejía para pedir justicia y la llegada del ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, a la ciudad para prometer la implementación de medidas de seguridad en el distrito.

Las protestas masivas motivaron el reemplazo del personal policial de la Comisaría 2da de Ramos Mejía y generaron cortocircuitos entre la comunidad local y la intendencia al exigirle al jefe comunal mayor protección.

El crimen de Roberto conmovió aún más a los habitantes de la ciudad al ocurrir ocho meses después del asesinato de la psicóloga social María Rosa Daglio, que murió como consecuencia de los golpes recibidos durante el ataque de un motochorro en pleno centro de Ramos Mejía. 

El trágico suceso derivó en una multitudinaria movilización de la ciudadanía que marchó desde la puerta de la casa de Daglio hasta la intersección de las avenidas Rivadavia y de Mayo, en una concentración pocas veces vista en la localidad.

En esa ocasión una multitud acompañó a los familiares de la psicóloga en su reclamo de justicia, pero también para exigirle a los que deben garantizar la seguridad que arbitren las medidas necesarias para hacerlo.