Los habitantes del barrio Santa Cecilia conviven con la contaminación y el desamparo

Los vecinos del barrio Santa Cecilia, ubicado en González Catán, padecen desde hace muchos años las consecuencias de convivir con basurales a cielo, tosqueras y el relleno sanitario del Ceamse.

“Acá hay muchos vecinos con cáncer, enfermedades respiratorias y problemas en la piel, pero a nadie parece importarle. Los camiones siguen entrando y tirando basura, escombros, animales muertos y hasta residuos patológicos. Nosotros no nos vamos a cansar de denunciar esto y pedimos a las autoridades municipales el cierre definitivo del basural”, advirtieron desde el grupo Vecinos Organizados de Santa Cecilia.

Este lugar olvidado de La Matanza, conocido también como el barrio de los portugueses, es en el que viven ciudadanos que padecen los efectos de diversos tipos de contaminación, pero también, la ausencia del Estado que los condena a no tener acceso al agua potable ni a cloacas.

Ante esta realidad, un grupo de militantes de la UCR matancera encabezados por su presidente Gustavo Barresi, desde 2019 recorren los barrios carenciados del distrito para colaborar con los escasos recursos con los que cuentan.

Santa Cecilia fue el lugar elegido, el sábado 16 de julio, para ir junto a un pediatra para que revise a los chicos que no tienen acceso a la atención médica.

“Esta comunidad tiene múltiples problemas. No tiene agua potable ni cloacas y al vivir cerca del relleno sanitario del Ceamse tienen múltiples problemas de salud. La medicación es cara por lo que no tienen acceso a ella”, explicó Barresi.

Las familias del barrio van muy poco a los médicos porque las unidades sanitarias de la región tienen un solo pediatra que no da abasto o, directamente, no hay ninguno, comentaron.

Pero Barresi se encuentra con otras realidades que dan cuenta del desamparo al que están expuestos los habitantes del lugar. “Una señora se nos acercó porque tenía unos bultos en el pecho y en los hospitales de la zona consiguió un turno para dentro de tres meses. Nos comunicamos con la gente de la Casa de Auxilio de Ramos Mejía y conseguimos que le den un sobreturno. Además, le dimos el dinero para pagar la mamografía”, gráficó.

Los vecinos se enteran de la acción que desarrolla el grupo comandado por Barresi y le pidieron si puede visitar con el pediatra otros barrios cercanos para revisar a los más chicos, tal es la necesidad de atención médica que tienen las familias de estas zonas carenciados.

Pero Barresi comentó que, al conocer cada vez más las carencias de los habitantes del sur de La Matanza, van a reflotar una propuesta presentada en 2018 a la que denomina Cobertura Universal Matancera, que “está vinculada con la posibilidad de que los vecinos accedan a un médico de cabecera -los que no los tienen llegan al 60%- y también un programa de acceso a la medicación porque es cara o porque no la consiguen en las obras sociales, el PAMI, entre otras”, señaló el presidente del radicalismo local..

Por otra parte, al presentarse de manera recurrente las mismas patologías como las vinculadas con problemas gastrointestinales, tomaron muestras de agua y la hicieron analizar en laboratorios de La Matanza y de la Ciudad de Buenos Aires y los resultados establecieron la existencia de elevados niveles de arsénico y de nitritos.

Pero además, “hay casos de familias que tienen sarna, lupus, problemas alérgicos, respiratorios y otras sufren patologías gastrointestinales producto de no tener ni agua potable ni cloacas. Esto sumado a que conviven a pocas cuadras del Ceamse y de basurales a cielo abierto es un combo más que explosivo”, afirmó Barresi.

La realidad cotidiana condena a numerosos habitantes del sur de La Matanza a convivir con la contaminación y sus efectos y a la falta de servicios esenciales para vivir una vida digna. Esto es lo que ocurre en el barrio Santa Cecilia.