martes, junio 18, 2024
PAÍS

Referentes de comedores reclamaron en un depósito de Villa Martelli.

En el lugar se encuentran almacenados casi tres mil toneladas de alimentos

Foto/Tomas Domblide

Cientos de personas se manifestaron este martes frente al depósito de Villa Martelli, donde pidieron que el Ministerio de Capital Humano cumpla con el fallo del juez federal Sebastián Casanello, quien ordenó el lunes que en 72 horas elabore un plan para distribuir la comida.

Foto/Tomas Domblide

El dirigente de Argentina Humana, Juan Grabois, se hizo presente en la manifestación y afirmó frente a los manifestantes que “es una cosa repugnante que haya millones de kilos de alimentos acá a unos metros y acá atrás a unos metros haya ollas populares vacías y gente que pasa hambre”.

 Juan Grabois, haciéndose presente en la manifestación. Captura de video/Tomas Domblide

“Es mentira que los alimentos que están acá son para emergencias y catástrofes climáticas”, sumó el abogado y subrayó que “en las órdenes de compra, dice taxativamente que están comprados para ser entregados en comedores y merenderos. Es decir, se están robando la comida de los comedores y merenderos”, denunció.

Por otro lado, sostuvo que “Este no es un derecho de las organizaciones sociales, es un derecho de la gente, es un derecho de los pibes. Por eso lo vamos a pelear hasta la última gota de sangre, de la nuestra, porque nosotros nunca lastimamos a nadie, pero sí estamos dispuestos a dejar nuestra sangre”, concluyó.

En declaraciones formuladas a C5N, Patricia, encargada del Comedor Gauchito Gil, de Olivos, dijo que no tienen con qué darle de comer a la gente que asiste a ese espacio: “Vienen 150 personas por día. Hace 6 meses serían 80. Se duplicó la cantidad”, expresó.

Foto/Tomas Domblide
Foto/Tomas Domblide

Por su parte, la responsable del Comedor Evita expresó: “Yo trabajo y aporto dinero, los vecinos donan, me donan de verdulerías y carnicerías. Compro la garrafa y con eso cocino”.

Un representante del Comedor La Esperanza, de Alejandro Korn, dijo en el mismo sentido: “Nadie vino a chequear si existimos. Los esperamos, no somos fantasmas, la gente necesita la comida. Me rompe el corazón tener que decirle a la gente que no les puedo dar. Hay mucho hambre y pobreza.  En los últimos meses, viene mucha más gente. Antes eran 60 y ahora vienen cada vez más. No somos fantasmas. Le pido al gobierno que venga a ver qué hacemos y que recapaciten que hay que ayudar a la gente necesitada. La gente tiene hambre”.

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