Pubs y auditorios: sólo unos pocos resisten el impacto de la pandemia

Pubs, bares y boliches son uno de los sectores más golpeados por el paso arrasador del covid 19, cuyo impacto genera situaciones críticas ante la paralización de la actividad y la incertidumbre del retorno por las profundas consecuencias que dejará. Los recintos que hasta marzo convocaban a las bandas y a sus fans en Ramos y zonas aledañas ya no funcionan, y sólo unos pocos implementaron la modalidad de los recitales vía streaming, como el histórico Mr. Jones Blues Pub y La Cúpula Bar Rock. Pero en el caso de Auditorio Oeste la reconversión fue total: de un espacio exclusivo para recitales se transformó en un mercado agroecológico.

A seis meses del cierre desde Mr. Jones manifestaron su esperanza ante una inminente apertura con regulaciones de distanciamiento social, aunque advirtieron “que los recitales con distanciamiento social (capacidad reducida) no son financieramente sustentables, por lo que la pandemia tendrá un profundo y duradero impacto en nuestro bar y en su futuro”. Mientras tanto, para hacerle frente a la crisis sanitaria cada sábado organizan el Corona Sessions, recitales en vivo por streaming a través de Twich a los que se puede acceder mediante el link https://linktr.ee/MJLive.

Por su parte, La Cúpula Bar Rock, de San Justo, también organiza shows en vivo por su canal de YouTube. El último sábado el encargado de mantener vigente la llama del rock fue Manobruja, que eligió festejar sus 17 años en el pub del oeste.Pero la reconversión más drástica fue la adoptada por Auditorio Oeste, que transformó su amplio espacio destinado a recitales en un mercado agroecológico que cada sábado se transforma en un lugar donde se ofrecen alimentos frescos y sin agrotóxicos. “No es una salida para el rubro. Pero es una manera de ayudarse en el mal momento, a la espera del retorno de la normalidad. Auditorio Oeste, el escenario de rock más importante de la Zona Oeste, aún no puede abrir para espectáculos pero al menos lo hace los sábados con una propuesta ajena que une cultura con cultivos: El Mercado Buen Corazón Oeste”, explican sus responsables.

La idea del proyecto surgió de la vecina y activista de la alimentación sustentable, Perla Herro, junto con Leo Yazurlo, fundador de Auditorio Oeste, músico y productor de conciertos; y Pablo Bobadilla, periodista, productor y fundador del proyecto Buen Corazón, que ya funcionaba como compra colectiva de alimentos agroecológicos. La calidad de los alimentos que ofrecen cumple con los parámetros del movimiento alimentario Slow Food, cuyo objetivo es promover el acceso a una alimentación buena, limpia y justa y, además, se establecieron estrictos protocolos en el contexto de la pandemia.

El Mercado Buen Corazón -que se inauguró el 6 de junio- continuará funcionando luego de la pandemia junto con el resto de las actividades culturales, eventos y recitales que se desarrollan en Auditorio Oeste. También planean sumar clases y charlas sobre temas relacionados con la agroecología. Las consecuencias del covid 19 derivó en una solución impensada para el “Templo de la música” de Haedo, y se convirtió en una alternativa que, en apariencia, tendrá continuidad a lo largo del tiempo.

Deramos Digital, 20 de septiembre de 2020.