Emanero hizo vibrar al Oeste con un show de calidad

La pandemia modificó la vida cotidiana de maneras impensadas, una de ellas tiene que ver con la forma de disfrutar los recitales. Las comodidades de las mesas y sillas separadas de acuerdo con la distancia que exigen los protocolos sanitarios reemplazaron a la masa de fans que casi en un movimiento único, saltaban y cantaban al ritmo de la música, con las consecuencias derivadas de los cuerpos pegados.

Hoy la realidad es otra, pero esta nueva normalidad no impidió disfrutar de un show de calidad como el brindado ayer por Emanero, con el acompañamiento de G-Sony, en Auditorio Oeste.

Cuando el ambiente estaba en el punto adecuado para que las estrellas de la noche hicieran su aparición en el escenario, repentinamente se cortó la energía eléctrica en la localidad de Haedo y el complejo se sumió en la oscuridad. Sólo las luces de emergencia iluminaban tenuemente el amplio recinto que permitía adivinar las caras de asombro de los asistentes que comenzaban a temer que la presencia del rapero fuera sólo una ilusión.

Tan sólo diez minutos fueron necesarios para que regresara la luz y se restaurara la calma, aunque el apagón obligó a los técnicos a probar el sistema de audio y el lumínico, lo que demoró el comienzo del espectáculo.

El ingreso del robusto G-Sony cambió el ánimo de los asistentes, que aplaudieron aliviados que el recital se transformará en realidad. El rapero comenzó desplegando sus habilidades con un freestyle para luego lucirse con su gran caudal de voz al interpretar algunas de sus canciones más conocidas, como Lágrimas.

Gonzalo Rodríguez, el verdadero nombre de Sony, demostró la variedad y solidez de sus recursos escénicos al sorprender con su dominio del beatboxing y producir sonidos vocales con tal ritmo que arrancó la ovación del público.

Por otra parte, cantó por primera vez en vivo uno de sus últimos temas: Azúcar, que desde hace unos pocos meses es escuchado en las radios de música.

Luego de más de media hora de actuar como músico soporte, aunque brindó un muy buen espectáculo, cerró con otro freestyle y le dio paso a la figura esperada por las fans que, al ver aparecer a Emanero con un amplio buzo con capucha estallaron en un grito como sólo lo hacen las seguidoras más fieles.

El rapero estrella de la noche, a pura vibra, hizo bailar y cantar al público con sus temas más conocidos: De este lado, Manicomio, Según pasan los años, Pastillitas y cómo vos lo hacés, que provocó el delirio generalizado de sus fans.

Emanero y G-Sony hicieron olvidar por unas horas las restricciones derivadas de la pandemia con una gama de recursos escénicos propios de cantantes de su talla, en un muy buen show que debe repetirse en el Oeste.


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