Ramos se movilizó en reclamo de seguridad y justicia

Tuvo que morir una vecina en manos de un delincuente para que trascendiera las fronteras del distrito el reclamo de seguridad y justicia de los habitantes de una ciudad que manifestaron su hartazgo ante pasividad de las autoridades.

La multitudinaria marcha salió a las 19:00 de Belgrano al 300, lugar en el que vivía María Rosa Daglio, muerta como consecuencia de un asalto a manos de un motochorro, y se dirigió hacia la esquina de Av. de Mayo y Rivadavia, en una concentración pocas veces vista en la ciudad.

Con el objetivo de hacer visible los alarmantes niveles de inseguridad que se registran en las calles de La Matanza y en repudio de la decisión del juez de Cámara de Apelaciones de Mar del Plata, Marcelo Riquert, de otorgarle la prisión domiciliaria al motochorro y delincuente Alejandro Ochoa, los habitantes de la ciudad coparon las calles céntricas de Ramos Mejía para hacer visible el reclamo.

“Espinoza donde está”, retumbaba desde un altavoz un grito lleno de rabia, que se hacía eco en las gargantas de hombres y mujeres que expresaban su bronca contenida desde hace un largo tiempo debido al estado de indefensión que se vive en la comuna.

Una multitud acompañó en pleno centro de la ciudad a los familiares de la psicóloga social en su reclamo de justicia, pero también para exigirle a los que deben garantizar la seguridad que arbitren las medidas necesarias para hacerlo.

Uno de los momentos más emotivos de la noche se vivió cuando se hizo un minuto de silencio por la vecina muerta. Luego, los participantes de la marcha comenzaron a aplaudir, volvieron a exigir justicia y pidieron por más seguridad.