Más de 10 menores fueron restituidos a sus madres por el trabajo de la Secretaría de Mujeres del distrito

Al menos diez hijos e hijas fueron restituidos a sus madres en casos vinculados con violencia machista e institucional, en los primeros nueve meses de funcionamiento de la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades de La Matanza, según informó el organismo.

En ese período de tiempo, el personal que integra la Secretaría intervino en veinte casos de Madres Protectoras, consideradas como mujeres que intentan “desesperadamente proteger a sus hijos e hijas del ataque, en primer lugar, de un varón macho violento; y en segundo, de la violencia institucional, de la justicia patriarcal, de sentencias y equipos que dentro del sistema la atacan a ellas y a quienes intenta proteger”, según la definición de la secretaria Liliana Hendel.

La funcionaria explicó que esta problemática es uno de los ejes centrales de la Secretaría porque forma parte de la agenda feminista y de los derechos de las madres que son atacadas desde el sistema judicial cuando se animan a efectuar las denuncias, por lo que considera “imprescindible” avanzar en una reforma judicial con perspectiva de género.

“Cada restitución que las compañeras abogadas, algunas juezas, algunos tribunales logran es un pedacito de Justicia en medio de un océano de injusticia. Cuando esta Secretaría tiene la posibilidad de participar activamente y generar una restitución, en lo personal siento y también todo el equipo, que vinimos a hacer este trabajo y lo estamos haciendo”, manifestó la responsable de la Secretaría.

En este punto, Hendel señaló que “hay profesionales, como (el ex juez de la Cámara Federal) Carlos Rozanski, que insisten en que es indispensable que haya un Ministerio de las Infancias y un sistema judicial que atienda y conozca lo que sucede”.

Uno de los casos más difundidos es el de Andrea Vázquez, líder del movimiento de Madres Protectoras, que denunció en 2012 que la Policía entró a su casa en Banfield y se llevó a sus tres hijos mientras ella trabaja. El mayor, al cumplir los 18 años decidió vivir con su progenitor que está imputado por la Justicia por violar a otro de sus hijos. Vázquez no los ve desde entonces porque el Tribunal Único de Familia de Lomas de Zamora decidió entregarle el cuidado de los menores al padre.


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