La autopsia reveló que Roberto recibió cuatro impactos de bala en el tórax

El resultado preliminar de autopsia que los peritos forenses practicaron al cuerpo de Roberto Sabo indica que recibió cuatro disparos en el tórax que le provocaron la muerte, según el informe difundido desde ámbitos judiciales.

El estudio forense señala que el kiosquero recibió “cuatro impactos de bala en el tórax aunque no significa que los proyectiles hayan quedado alojados, sino que pueden tener orificio de entrada o salida. ”, le dijo a Télam un vocero con acceso a la investigación.

Sin embargo, de acuerdo a los médicos forenses, el cuerpo presentaba un total de seis heridas de bala (las otras dos en cuello y rostro del lado izquierdo), y los disparos fueron efectuados a una distancia menor a los 30 centímetros.

El fiscal Federico Medone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios de La Matanza, aguarda para la conclusión de la autopsia para agregar al expediente y avanzar con el pedido de prisión preventiva del acusado del crimen, Leandro Daniel Suárez.

El asesino fue indagado ayer por el delito de “homicidio criminis causa agravado por el uso de arma de fuego” en perjuicio de Sabo y también por “robo calificado -dos hechos-, hurto de vehículo, portación ilegal de arma de fuego de uso civil, portación ilegal de arma de guerra”, todo ello agravado por la “participación de una menor de edad”.

“Por favor, no me pidan la prisión perpetua. Me quiero morir”, fueron las palabras que utilizó el acusado en su indagatoria ante el fiscal Medone, aunque se negó a declarar ante el juez de Garantías 5 de La Matanza, Gustavo Banco, que ordenó que el acusado siga formalmente detenido por todos esos delitos.

A su vez, la fiscal general de La Matanza, Patricia Ochoa, indicó que en la ficha de antecedentes de Suárez figura una condena del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 porteño de cinco años y diez meses de prisión por un “hurto con escalamiento en grado de tentativa y robo agravado por el uso de arma”, y que salió de la cárcel con la “pena cumplida”.

En ese sentido, Suárez ingresó a una prisión del Servicio Penitenciario Federal el 16 de noviembre de 2014 y quedó en libertad el 13 de agosto de 2020.

Al respecto, la fiscal Ochoa detalló que en poder del acusado se secuestraron una pistola 765 semiautomática con la “numeración suprimida” y un revólver Italo calibre 22, con el que se cree disparó contra el comerciante Sabo.

Por su parte, la adolescente de 15 años detenida ayer junto a Suárez quedó a disposición del fiscal Pablo Insúa, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del mismo Departamento Judicial.

A pedido del fiscal, el juez de garantías Gustavo Indovino, dispuso que la chica quede alojada en el Instituto Centro de Admisión y Derivación de Jóvenes de San Martín como medida de seguridad debido a que, por su edad, es inimputable y se le aplica un encierro preventivo por cuestiones de peligrosidad.


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