Velaron a Roberto en un clima de profundo dolor

Los hijos, padres y la ex exposa despidieron ayer a Roberto en el velatorio que la familia dispuso para que también los amigos, vecinos y comerciantes del barrio le dieran el último adiós.

Las muestras de dolor fueron recurrentes ante el incomprensible crimen de un hombre que durante 25 años trabajó en el kiosco de Avenida de Mayo para sostener a su familia, para que en unos minutos un asesino truncara su vida al dispararle seis tiros luego de un intento de robo.

El velatorio comenzó ayer a las 17:00 en la cochería Pache de Morón y hoy a las 9:00 el cortejo fúnebre partirá al cementerio municipal de Morón donde se realizará la inhumación.

Pedro Sabo, el padre del kiosquero asesinado, dijo en la puerta de la cochería que a su hijo “la gente en este momento lo está recordando con cariño, siempre lo tienen presente. Dicen que van a poner un santuario frente al quiosco y no estaría mal porque hace cuarenta años que estamos en la cuadra”, expresó el hombre, quien estaba acompañado de los hijos de Roberto, Tomás y Nicolás, quien pidió ante la prensa “no politizar” el caso.

A su vez Pedro contó que estuvo reunido con el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, a quien le pidió “que pongan seguridad en el quiosco. Estoy de acuerdo con la manifestación, pero en paz, gritando pero sin tirar cosas”, agregó el hombre en referencia a que tres efectivos resultados heridos en la movilización.

El cuerpo de Sabo fue entregado a la familia luego de haberle sido sometido a la operación de autopsia correspondiente, la cual indicó que la víctima recibió seis disparos con un arma calibre 22, cuatro de ellos en la zona del tórax, lo que le produjo la muerte casi en el momento.


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