La Marcha de las Velas se realizó de manera pacífica a pesar del “clima” de incertidumbre previo

A pesar de la incertidumbre que se generó en la jornada de ayer debido a las informaciones contradictorias que circularon desde varios sectores en la que se indicaba que la movilización organizada por los vecinos autoconvocados del distrito se suspendía por “falta de garantías”, la comunidad matancera se expresó sin violencia en las cercanías de la sede de la Municipalidad de La Matanza.

Al grito de “seguridad, seguridad”, alrededor de las 18:00 comenzaron a acercarse grupos de manifestantes para expresar sus reclamos por mayor seguridad, aunque debieron hacerlo en el límite de la plaza principal de San Justo por el inédito “operativo preventivo” dispuesto por el Municipio.

El despliegue de las fuerzas de seguridad fue justificado por los incidentes que se registraron en la marcha realizada el último miércoles en Ramos Mejía por el asesinato del kiosquero Roberto Sabo, que alcanzó repercusión nacional y que puso en evidencia el reclamo de la comunidad ante la incesante ola de delitos que padecen los habitantes del distrito.

La decisión de vallar las cercanías del Palacio municipal y la movilización masiva de efectivos generó malestar e incertidumbre en la población debido a que la convocatoria tenía como objetivo reclamar de manera pacífica justicia y seguridad.

Además, en horas del mediodía comenzaron a circular flyers y mensajes en las redes sociales vinculados con la suspensión de la marcha por “falta de garantías”. Durante las horas siguientes en los distintos grupos vecinales se debatió la situación ante la confusión generada por las informaciones contradictorias y por el temor a represalias ante el despliegue de las fuerzas de seguridad.

“Sería meternos en un lío, un caldo de cultivo de algo que nadie quiere. No podemos llegar a la Municipalidad ni con vehículos ni caminando porque el vallado ocupa 4 manzanas a la redonda “, expresó Gabriel Lombardo de Vecinos en Alerta de Lomas del Mirador.

Por su parte, el referente de Vecinos en Alerta de La Matanza y presidente del Observatorio de Seguridad, Daniel Bracamonte, denunció en su página de Facebook: “acabo de recibir un llamado de un asesor de Berni ‘apretándome’ y haciéndome cargo de lo que pueda suceder y judicializar el caso”.

Bracamonte, visiblemente indignado, sostuvo que “la responsabilidad de lo que ocurra recae pura y exclusivamente en los funcionarios policiales. Llevamos más de 30 marchas sólo en Ramos Mejía y más de 90 en toda La Matanza y jamás hubo incidentes. Lo del lunes comenzó y dio lugar a la represión policial a causa de que un comisario le quitó la bandera a una familia que pedía justicia por el asesinato de su hija, acto seguido empezaron los gases y las balas de goma contra los vecinos”.

A dos días de las elecciones legislativas las movilizaciones de este tipo generan nerviosismo en diversos sectores por lo que resulta inevitable la politización de manifestaciones que congreguen a multitudes para efectuar protestas públicas.

No obstante, La Marcha de las Velas se realizó a pesar de lo ocurrido a lo largo de la jornada. Familiares de víctimas de hechos de inseguridad se acercaron con velas que colocaron junto con algunas banderas sobre el vallado dispuesto por el operativo policial.

Una de ellas con la frase “No, ya no quiero verte llorar que sino yo no descanso en paz. Alexis siempre presente”, y el rostro del joven asesinado dibujado.

Su madre contó que reclama justicia por su hijo Alexis Flores, víctima de un homicidio el 27 de marzo de 2016 en La Matanza, cuando en un intento de robo “lo embistieron y lo tiraron a las vías del tren” mientras circulaba en una moto.

A su lado, familiares de Alan Bravo, asesinado el 23 de enero de este año de un balazo en el tórax cuando intentaron robarle su automóvil en la localidad de Lomas del Mirador, colocaron un banner con fotos del joven y el reiterado reclamo de justicia.

“Ayudaba a todos los chicos de puerta de hierro, les daba de comer, a la gente de la calle los levantaba, él siempre decía que los sueños se cumplen trabajando”, relató la madre del joven, vestida con una remera con su foto.

Llegada la noche, los manifestantes encendieron nuemerosas velas y continuaron con el reclamo de mayores medidas de seguridad en un distrito castigado fuertemente por los actos delictivos constantes.

El asesinato del kiosquero en Ramos Mejía fue el desencadenante que impulsó a la comunidad a manifestarse de manera masiva. Un dato revela la situación en la que viven las familias del distrito: en menos de una semana fueron cometidos nueve crímenes derivados de hechos de inseguridad en el Partido de La Matanza.