“Están entrando en las casas. Cada vez se atreven a más los delincuentes”, sostienen los vecinos ante la escalada de robos en Ramos Mejía

Impotencia y desprotección son las palabras que pueden definir lo que sienten los vecinos de Ramos Mejía ante los constantes y reiterados robos que padecen. Y, sin embargo, esas dos palabras resultan insuficientes para dar cuenta de la sensación de indefensión de las personas que son víctimas de los delincuentes que parecen multiplicarse por las noches cuando las familias se recluyen en sus hogares para descansar.

Roberto, uno de los organizadores de los grupos de seguridad en Ramos sur, sintetizó acabadamente la evidente escalada delictiva que parece avanzar sin obstáculos: “Están entrando en las casas. Cada vez se atreven a más los delincuentes”.

En 48 horas sólo tres sucesos –de los muchos que ocurren a diario- sirven para ejemplificar y comprender la reacción vecinal que ayer se expresó en Avenida de Mayo y Argentina para hacer visible el deterioro de la calidad de vida de los habitantes de este sector de La matanza ante los constantes hechos delictivos.

En la madrugada del jueves, tres jóvenes vandalizaron las instalaciones de la Escuela “Fragata Sarmiento” N° 42, ubicada en Rincón y Páez, al romper una de las puertas y algunos materiales utilizados para las actividades pedagógicas.

Las cámaras de seguridad captaron cuando los jóvenes ingresaron, alrededor de la 1:30, por la parte trasera del predio. Personal que trabaja en la escuela confirmó a De Ramos Digital, “que palanquearon la puerta y lograron dañar la parte de abajo para poder pasar, pero no se llevaron nada”.

“Qué terrible, ni las escuelas se salvan” “Que vergüenza. Cuánta maldad hay que tener para robar en una escuela de barrio”, fueron los comentarios que se expandieron como un eco en las cercanías del establecimiento educativo.

En otro rincón de la ciudad, en la calle Paso al 1.700, una mujer fue sorprendida por dos sujetos que estaban al acecho para asaltar a la primera persona que transitara por esa acera. Joe, el esposo de la víctima, posteó en la página de Vecinos en Alerta Ramos Mejía: “le robaron a mi señora ayer (jueves) a las 10 de la noche cuando llegaba de trabajar. De un taxi Siena, licencia 34811, salieron dos sujetos y le pegaron en el cuello y en la cabeza, pero por suerte está bien”.

Las imágenes brindadas por la cámara de seguridad muestran a la mujer que caminaba sin saber que en el taxi estacionado dos individuos esperaban el momento para acecharla. Uno de los delincuentes bajó del vehículo y la acorraló contra la pared, al tiempo que el cómplice se apuró para ayudar a someterla y arrebatarle lo que llevaba. En el auto había un tercer individuo que estaba a cargo de conducir para alejarse rápidamente del lugar del robo junto con sus cómplices.

Por otra parte, en la calle Páez a metros de Brandsen, un elevado portón reforzado no se transformó en un impedimento para que delincuentes ingresaran durante la madrugada del viernes y vulneraran la privacidad de los ocupantes de un complejo de dúplex.

Si bien los ladrones se llevaron dos bicicletas, la impotencia de dos de las mujeres que habitan en el complejo se manifestó en llantos, al experimentar la facilidad con la que los malvivientes vulneraron la seguridad del lugar y el potencial peligro que significa que puedan ingresar a un hogar cuando lo decidan.

El vecindario se manifiesta ante el temor creciente que generan los delitos constantes que padecen. Sus motivaciones son claras, no hay especulaciones políticas de por medio, sino la necesidad de hacerse escuchar por las autoridades para que implementen medidas efectivas de seguridad para vivir como se merecen, con tranquilidad.


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