martes, abril 23, 2024
CONTAMINACIÓN EN VIRREY DEL PINO

Érika Gebel: “Necesitamos que el Estado se haga presente con una ordenanza que regule, en La Matanza, el uso de agrotóxicos”

Erika Gebel es una luchadora, que además se transformó en una referente para el barrio Nicole cuando los organizó mediante la creación de la Asamblea de Vecinos Envenenados por Glifosato en La Matanza para reclamar a las autoridades municipales y provinciales que intervengan para impedir que los sigan envenenando con agrotóxicos.

“En Virrey del Pino entre los kilómetros 35 y 37 hay un campo de 300 hectáreas que usa agrotóxicos. El problema es que no hay distancia alguna entre los límites del campo y el barrio que lo circunda y, con los años, generó una contaminación muy fuerte que impactó en las familias del lugar con niveles de contaminación elevados”, explicó el concejal matancero por el FIT, Juan Romero.

Gebel inició su lucha el 30 de septiembre de 2021 cuando se enteró que ella y su familia estaban contaminados. “Mi vida hizo un cambio, me pasé 15 días sin saber qué hacer. Tengo turnos en el hospital, estoy con abogados que me asesoran, me acompañan toxicólogos, es un caos que a veces me supera”, aseguró.

El de la familia Gebel es el primer caso comprobado de envenenamiento con glifosato en sangre en La Matanza, pero a partir de la formación de la Asamblea el 16 de octubre de 2021, aparecieron más personas con el mismo padecimiento.

“Es terrible porque es un sector de mucha pobreza y vulnerabilidad. Y los que padecemos estas enfermedades no podemos tomar cualquier agua, consumir cualquier comida y la alimentación agroecológica no está al alcance de todo el mundo. Además, cuando tu cuerpo tuvo cierta exposición a estos venenos los cuidados que uno debe tener son mayores, porque la calidad y la expectativa de vida bajan y se transforma en algo gravísimo”, profundizó Gebel.

Hasta el momento, no existen tratamientos para el envenamiento con agrotóxicos derivado de la exposición a contaminantes por la fumigación, lo que agrava más aún la situación de los barrios ubicados en los kilómetros 35 y 37 en torno al campo que se transformó en el eje del conflicto.

“El 26 de octubre fumigaron, yo hice la denuncia, aunque había hecho otras a partir de septiembre. El Municipio estaba al tanto porque se habían comunicado desde la subdelegación conmigo porque sabían que había un campo en el que se estaba fumigando. Así y todo, descaradamente, con 35 grados de calor volvieron a fumigar”, dijo Gebel.

La Asamblea logró detener las fumigaciones y la última realizada fue el 18 de noviembre del año pasado en la que Gebel ingresó al campo con un tractor para impedirlo. A partir de ese momento, recibió intimidaciones por parte de los propietarios del campo porque quieren volver a rociarlos, pero saben que los vecinos están alerta.

Es que la Asamblea realizó una denuncia en la Fiscalía N°3 de La Matanza, reportó al Municipio, a la OPS, a la Defensoría del Pueblo y ante el gobierno nacional lo que estaba sucediendo, pero ninguno dio una respuesta.

La problemática que viven los vecinos de Virrey del Pino no es la única en La Matanza vinculada con el medioambiente, por eso los principales referentes de las luchas ambientales del distrito, entre ellos la Vecinos por la Reserva Natural de Laferrere, el Pulmón Verde Esperanza y Contra la Contaminación de Klaukol se unieron para reclamar por el derecho a una vida digna en este sector castigado del conurbano.

“Necesitamos que el Estado se haga presente y, por lo tanto, una ordenanza municipal que regule en La Matanza la actividad agricola con respeto a la fumigación y al uso de los agrotóxicos. Tenemos el apoyo de los partidos de izquierda y de otros sectores”, explicó Gebel.

El concejal Romero, comentó que desde la Asamblea de Vecinos le plantearon la necesidad de elaborar un proyecto que limite el uso de agrotóxicos y de cultivos transgénicos en zonas semiurbanas y urbanas, por lo que en la reunión que mantuvieron establecieron los criterios para elaboración de un proyecto de ordenanza que presentarán durante este mes cuando se reanude la tarea legislativa.

Colectivos medioambientales de La Matanza impulsan un proyecto de ordenanza que regule el uso de agrotóxicos.

“Desde las bancas del Frente de Izquierda vamos a hacer una primera propuesta que contenga las cuestiones básicas sobre este problema. En tal sentido, se va a buscar establecer que no se pueda utilizar este tipo de productos a una distancia importante de las casas de los vecinos”, explicó Romero.

Los municipios de Marcos Paz, Pergamino, Chascomús, entre otros, regularon a través de ordenanzas aspectos relacionados con las distancias entre los campos que son fumigados con agrotóxicos y las áreas urbanas, como también los productos a utilizar.

“Agrotóxicos hay muchos, por eso en el proyecto de ordenanza se contemplan los fitosanitarios, los venenos, plagucidas, herbicidas que contaminan el suelo, el aire, el agua. Pero también están en los alimentos que comemos, porque es un caos el uso indiscrimminado de estos venenos”, enfatizó Gebel.

El proyecto de ordenanza que presentarán los concejales del FIT contempla regular la actividad en los campos que se encuentren en La Matanza. Por eso, desde las entidades que agrupan a los vecinos son optimistas.

En tal sentido, Gebel señaló: “Estamos en el conurbano y por más sencilla que sea la reglamentación los campos desaparecen, porque los barrios están pegados a ellos y no hay distancia suficiente para que se permita la fumigación”.

Otro aspecto que se plantea en el proyecto es que el dinero de las multas que se apliquen a los propietarios de los campos se destine a la creación de un fondo que fomente el trabajo agroecológico.

“Esto es porque se nos acusa de boicotear el trabajo agrícola y nosotros lo que queremos es ir por un modelo diferente, que permita que los dueños de los campos lo trabajen y nosotros no nos muramos. Porque acá estamos hablando de las vidas de las familias y de las generaciones futuras”, sostuvo Gebel

Los miembros de los colectivos de vecinos insisten que su reclamo es para es priorizar la salud humana y sostienen que hay organismos políticos que priorizan el trabajo de los empresarios.

“Si no se empieza a priorizar la salud humana y el medio ambiente no va a quedar nadie más que los vote por se van a morir todos. No nos van a poder venir a comprar ni con los planes, ni con la marcha porque después cuando llegan las elecciones en esta zona de vulnerabilidad te vienen con planes de todo tipo, pero nosotros queremos un ambiente sano, que nuestros hijos respiren aire limpio, no que tengamos que soportar a un tractor que fumiga a cuatro metros de nuestras casas”, sostuvo Gebel.

“Necesitamos un apoyo real, yo no negocio con nadie. Nosotros estamos en un camino de ida hacia la victoria. Acá no hay miedos. Miedo hay cuando vas a buscar los análisis a toxicología. Si no generamos un cambio en este paradigma de pensamiento, si no nos comprometemos con el medioambiente y con la salud nos va a ir mal”, concluyó la activista vecinal.