La calidad, el común denominador del segundo Festival de Tango de San Justo

La ovación que el público brindó de pie junto a un incansable aplauso fue el broche final de la segunda edición del Festival de Tango de San Justo, que se caracterizó por la calidad.

En una puesta en escena muy cuidada los productores del espectáculo, Los Torres Cantan, lograron articular un show de tango que se destacó por el equilibrio de las capacidades vocales, interpretativas, musicales y visuales.

Esto permitió que los cantantes, músicos y bailarines pudieran exhibir sus habilidades artísticas en su justa medida, lo que contribuyó a un disfrute mayor de los asistentes que llenaron la sala del Teatro Pinti.

El Festival se inició con la lectura de una poesía por parte de Liliana Torres, que dio lugar a que Adriana Torres con sus canciones y con el acompañamiento del guitarrista Tony Gallo contribuyera a generar el clima adecuado en un escenario que prometía más. La interpretación a dúo con su hermano Coco Torres fue sólo el comienzo de una jornada que parecía rememorar las veladas tangueras conducidas por Silvio Soldán en la pantalla de Canal 9.

Por eso el presentador también fue uno de los protagonistas de la noche al introducir cada tema, al contar historias, al destacar la participación de cada artista e interactuar con el público presente para darle mayor calidez a la velada tanguera.

La dupla de bailarines compuesta por Gabriela Pietra- Hugo Giollo, Bea Ferrer y Pichu Aragón coparon el escenario y deleitaron al público con sus habilidades para que el espectáculo fuera integral.

La felicidad del regreso a las tablas por parte de los artistas también fue uno de los puntos altos del show al darle mayor emotividad y los integrantes del grupo Batacazo Tango Club lo evidenciaron. Pero, además, el despliegue de recursos mostrado por el conjunto formado en plena pandemia le otorgó un toque de distinción al evento. Respaldados en la técnica instrumental del guitarrista Carlos Loverso, de Fernanda Mis en chelo y Denisse Álvarez en flauta, los registros vocales opuestos de las cantantes Lavia Piraino y Esperanza Barcos derivaron en una síntesis adecuada para la interpretación y el disfrute de cada tema.

Una cuidada selección de tangos hizo que las interpretaciones de Roberto Serio y Daniel Medina representarán los momentos más intensos de la noche. El caudal de voz de Serio fue reconocido por el público con sinceros aplausos. Medina, por su parte, a una notable voz le sumó interpretación, lo que generó un deseo en los asistentes de seguir escuchando al cantante que tuvo que respetar la programación y dejó al público con ganas de más tangos.

Los productores del espectáculo se reservaron la parte final del show para reconocer a los artistas que, juntos en el escenario, se despidieron con un último tema y con la promesa de volver en marzo en la tercera edición del Festival de Tango de San Justo.


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