martes, abril 23, 2024
DEBATE POLÍTICO

Tras años de proscripción se presenta la lista de estudiantes del Frente de Izquierda en la Universidad Nacional de La Matanza

Por Yamila Viera

Este 6, 7 y 8 de abril se reanudan las elecciones de Centro de Estudiantes y de Consejo Superior en la Universidad Nacional de La Matanza, que se habían suspendido desde 2020. Se realizan inmediatamente a la segunda semana de clases presenciales, una votación con tiempos de debate casi inexistentes que intentan beneficiar a la gestión de Martínez y a la Liga Federal Universitaria (de la juventud universitaria peronista), que dirige el Centro de Estudiantes hace más de 20 años y es cómplice del ajuste y privatización educativa en la UNLaM. Superando años de proscripción en la universidad, La Comuna- UJS Partido Obrero se presenta en la lista 504 en unidad con el Frente de Izquierda y de los Trabajadores –Unidad (FIT U), que tiene el desafío de canalizar la organización estudiantil contra el ajuste educativo superando las trabas antidemocráticas de la LFU.

Universidad pública vs. FMI

El 2022 está marcado por el pacto del gobierno de Alberto Fernández con el FMI. El acuerdo tiene relación directa con el ajuste educativo. El presupuesto universitario nacional cerró en 22% cuando la inflación proyectada para el 2022 es del 50% o más. El recorte presupuestario impacta en las condiciones de cursada mientras que el cuadro económico general suma un agravante a los motivos de deserción estudiantil. Este contexto de miseria para los estudiantes fue avalado por el mismo rector de la UNLaM, Daniel Martínez. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el espacio que nuclea a todos los rectores del país emitió una declaración a favor del acuerdo con el FMI.  Esta situación se traduce en problemáticas concretas dentro de la universidad.

¿Qué pasa en UNLaM?

La UNLaM recibe más de 60 mil estudiantes, la mayoría proveniente de hogares obreros donde son primera generación universitaria. La educación pública es clave en el acceso y permanencia de miles de futuros profesionales. Sin embargo, la orientación privatista se profundizó. En 2021 la gestión de la UNLaM desmanteló la tecnicatura gratuita de Sonido y Grabación. En línea con el ajuste fondomonetarista del gobierno, las autoridades sostenían que no había presupuesto, pero abrieron tres carreras pagas (Animación, Artes Escénicas y Periodismo Deportivo). Desde La Comuna nos sumamos a la lucha contra el cierre de la tecnicatura, defendiendo el derecho a la educación pública y gratuita. El Centro de Estudiantes de la LFU brilló por su ausencia abandonando a cientos de estudiantes a su suerte.

Los estudiantes de las carreras “publicas” (porque existen dentro instancias pagas) sufren las caídas sistemáticas del intraconsulta, la herramienta para gestionar las actividades académicas. Lo mismo ocurre con la falta de franjas horarias y los cupos por materias, que se llenan rápidamente. El monto del presupuesto nacional sirve de excusa al rectorado de la UNLaM para cerras carreras y avanzar en el ajuste y la privatización. Pero a la composición del presupuesto se le suma un cuantioso ingreso privado. La Escuela de Formación continua, cursos y posgrados, que son instancias fundamentales para continuar con un desarrollo profesional de calidad, son pagos. Tienen que disponerse esos recursos a invertir en el funcionamiento de Intraconsulta y en nombrar personal docente para abrir más comisiones.

Estas condiciones provocaron que, en la virtualidad, 20 mil estudiantes dejaran de cursar.  La Comuna acompañó la lucha educativa, que reclamó por presupuesto, conectividad, becas y wifi, de la juventud de los barrios frente al Ministerio de Educación que encontró a la Juventud del Polo Obrero a la cabeza de la lucha.

La Comuna en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad: la lista de los estudiantes

El Centro de Estudiantes hoy no representa a los estudiantes, es un reproductor de la política oficial del rectorado, que ajusta y privatiza en complicidad activa de la LFU. Ambos desplegaron a lo largo de los años todo tipo de trabas burocráticas y antidemocráticas para bloquear cualquier expresión de lucha y organización independiente en la universidad.

Los estatutos electorales no son públicos, habilitando arbitrariedades de la junta electoral (el rectorado y la LFU) que decide a su antojo cuándo y cómo se desarrollan las elecciones y el escrutinio. Las listas en claustro están proscriptas, sólo se presenta a claustro la LFU desde hace décadas. No extraña: el claustro es el órgano estudiantil dentro del cogobierno de la universidad y allí Martinez tiene la seguridad de que la LFU no va a hacerle planteos de ningún tipo.

La LFU tampoco somete a consulta estudiantil las actividades políticas en las que participa arrogándose la representatividad de todos los estudiantes de la universidad. En el reciente 24M plantó la bandera del Centro de Estudiantes de UNLaM en la convocatoria del oficialismo. Desde La Comuna comprendemos que es muy importante que el estudiantado participe de la vida política dentro y fuera de la universidad, pero es necesario habilitar el debate para que sea el mandato de los propios estudiantes lo que decida en dónde y cómo participar en ella.

En estas elecciones también se presentan el Frente de Todos y Franja Morada. Actualmente el FdT tiene vocalías y secretarías en el Centro de Estudiantes, pero al compás de la LFU, tampoco hicieron nada por los reclamos estudiantiles. La ligereza con la que hablan de una universidad inclusiva cuando bancan al gobierno de Alberto Fernández que recorta el presupuesto educativo para pagarle al FMI da vergüenza ajena. Franja Morada es una extensión de Juntos por el Cambio. En los hechos, tanto la LFU peronista, como la Franja Morada y el Frente de Todos priorizan el pago al FMI a costa del ajuste educativo. El Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad es la única lista de los estudiantes.

Vamos por todos los reclamos estudiantiles, por la democratización y contra los planes fondomonetaristas en la educación

Desde La Comuna UJS-Partido Obrero, en el FIT U, nos organizamos por la apertura de franjas horarias y nombramiento de docentes, por inversión y mantenimiento de Intraconsulta, por la defensa de la educación pública contra las avanzadas ajustadoras, aranceladoras y privatistas en UNLaM. Por el aumento de la beca Progresar a 15mil y compatibilidad con la beca UNLaM. Por la extensión de los programas de conectividad y el boleto educativo (que en la universidad todavía no se efectivizó) para todos los niveles, jardines materno-paternales en todos los lugares de estudio. Por la democratización del Centro y de la universidad, por la libertad de cátedra y la Educación Sexual Integral.

Todo ello exige el aumento del presupuesto universitario y organizarnos para dar una pelea de fondo contra el gobierno de Alberto Fernández y todos los gobiernos de las últimas décadas, que recortan en educación para pagarle al FMI. Contra las gestiones universitarias como la de Martínez que avalan esto y contra la LFU cómplice.